domingo, 26 de julio de 2009

arma tu propio porro de marihuana

Hay mucha gente que no se inicia en el apasionante mundo de los porros por el
simple hecho de no saber liarlos. ¡Y es realmente una pena!

Un porro puede hacerte volar tanto a ti como a tu imaginación, e incluso hay
estudios que demuestran que el cannabis tiene efectos positivos sobre la salud
igual que negativos.

Hay países como Holanda o Jamaica en los que fumar porros es perfectamente
legal.

Yo, os voy a dar un curso práctico sobre porros que incluye desde la compra
hasta su consumo.

Los porros reciben otros muchos nombres: Joints, macas, petardos, nelos,
canelos, etc. Seguramente dependiendo de donde viváis se le darán nombres que
yo no conozca.


Para hacerte un porro necesitas los siguientes materiales:

1- Tabaco, preferiblemente rubio de las marcas Marlboro, Chesterfield,
Coronas, etc. Particularmente prefiero el Marlboro, pero supongo que cada uno
tendrá sus preferencias en cuanto a esto. Se puede adquirir en el estanco.

2-Papel de liar. Generalmente se vende en “libritos de papel”, aunque también
los hay en rollos.

Los hay de diversas marcas y mi favoritas son OCB o Rizzla,
aunque me atrevería a afirmar que la marca más usada es Smoking,
que a pesar de ser más fino que el OCB, (cosa buena), no acaba pegar bien del
todo, (sobre todo si eres nuevo rulando porros.)

3-Mechero de la marca clipper. ¿Por qué este mechero y no otro? Porque su
ruedecita nos servirá posteriormente para prensar el porro, y así no tendremos
que usar las llaves o cualquier otra cosa que no nos resulte cómodo sacar.

4-Lo más importente: Marihuana, costo, polen, etc. Cualquier estupefaciente que
se pueda fumar.

¿Dónde conseguirlos? En las ciudades normalmente te los ofrecen en las zonas
de botellón, (a mí incluso yendo por calles normales me ha llegado a intentar
vender.) Si no, seguro que hay un polígono cerca.

Los lugares donde venden droga suelen ser conocidos por los fumetas y seguro que
algún amigo tuyo puede asesorarte.

Ni que decir tiene que la calidad de la mercancía es crucial para obtener un
buen resultado final.

Los mejores camellos os lo venderán por gramos, donde no habrá trampa ni cartón,
(o sí, depende de la báscula), pero la mayoría os venderán el costo en bellotas
de 30 ? o de otra cantidad. Reciben el nombre de
bellota porque tienen la forma de este fruto al ser transportadas metidas en el
culo de los camellos.

Si os venden cantidades menores, es cosa de cada distribuidor.

La marihuana se suele vender por “talegos”. Antiguamente cuando aún teníamos
las pesetas, un billete de mil equivalía a un talego. De ahí su nombre aunque
ahora lógicamente valgan 6 ?.

Podéis comprar 30 ? de maría, 60… Pero un talego suele ser lo mínimo que se
vende.

Liar un porro puede ser todo lo fácil o lo complicado que tú quieres. Se
pueden hacer dese simples, hasta auténticas obras de arte de papiroflexia con
16 papeles y toda una infraestructura de alambre.

Como este texto va dirigido a neófitos, nos centraremos en conseguir un porro
sencillo.

En primer lugar, tenemos que extraer todo el tabaco del cigarro dejando un
trozo de la parte blanca adherida a la boquilla para que así luego no se
aplaste demasiado al hacer presión sobre ella con el papel.

La forma más fácil de sacarlo, es partirlo por la boquilla y darle un lengüetazo
a la pega cel cigarro, para que una vez húmeda se rasgue fácilmente.

El resultado debe ser este:


Es el momento de desmenuzar la marihuana o quemar un poco el costo, (muy
poco), para mezclarlo con el tabaco de la forma más homegénea posible.


Este es el aspecto que tiene una barra de chocolate, (no bellota). Si lo habéis
elegido en vez de la maría, deberéis arrancarle un pellizco para quemarlo y
mezclarlo.


.

Una vez esté mezclato todo, lo depositáis en el papel procurando que no esté
muy pegando a los bordes, (ya que luego podría salirse al apretarlo.) La pega o
goma, debe quedar mirando hacia arriba en la parte superior.


Le comenzáis a dar forma con los dedos. Esta acción se llama rular.
Tened cuidado de no romper el papel. Procurad que a través del papel vuestros
dedos hagan contacto con la mezca, y no pretendáis que estirando el librillo

Una vez hayáis hecho esto, es el momento de meter la boquilla por el extremo
derecho, (al menos la mayoría lo hacemos así, aunque hay quien los rula con la
boquilla del otro lado, tanto zurdos como diestros), como por ejemplo el que
estaba rulando el de esta fotografía.


Volvéis a rular, esta vez procurando no apretar demasiado por la parte de la
boquilla, sino lo justo para que se quede firme sin aplastarla.


Ahora es cuando llega el momento crítico de la operación: Pegar la goma a
la parte de abajo.

Debemos meter todo lo debajo posible el extremo engomado del que no lo está,
darle un lenguetazo y pegarlo de modo que la boquilla quede lo mejor pegada
posible.

Las primeras veces puede que no nos salga, así que deberemos auxiliarnos de un
trozo de celo o incluso la pega de un papel para hacerle un cinturón y que al
menos el resultado esté fumable. No olvidéis prensarlo.

Sólo queda doblar la parte de papel sobrante por el extremo opuesto a la
boquilla.

Con el tiempo y maña veréis como acabáis teniendo éxito.

Este sería el resultado fianal de un porro bien hecho:


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